Pillo es conocido así porque es la forma en la que con cariño abrevian su verdadero nombre que es Guadalupe Ascensio.
Jes Valencia
Don Pillo no fue solo un nevero más en Los Reyes porque el oficio que heredó de su padre lo convirtió también en recuerdo y memoria colectiva de un pueblo que le aprecia y se ha convertido en ciudad.
Don Pillo, como es conocido en Los Reyes, se dedicó durante varias décadas al oficio de nevero. Recuerdo hace más de 30 años, cuando salía de la Escuela Primaria ’20 de Noviembre’, y su carrito comenzaba a rodearse de niños y niñas, quienes ansiosos preguntaban por el sabor del día, ya que cada día ofrecía un sabor diferente.
Hace unos meses, tuve la oportunidad de encontrarme con él y le pregunté si aún se dedicaba a la venta de nieves, a lo que respondió que no debido a una enfermedad que lo aquejó gravemente y le impidió continuar. ‘Estuve a punto de no contarla’, me confesó.
La enfermedad le arrebató la fuerza para seguir con su labor, pero no logró eliminar su característica sonrisa, la cual mantiene con la misma alegría que siempre lo ha caracterizado.
Don Pillo no fué solo un vendedor de nieves más en Los Reyes; fué parte también de los recuerdos y la memoria colectiva de la ciudad, reconocido por varias generaciones de habitantes que lo recuerdan con cariño.
En sus últimos días como nevero, Don Pillo ofrecía sus productos en la esquina de las calles Guadalupe Victoria y Allende Norte, cerca del Excine Palacio, ahí llegaba alrededor de las 2 pm y terminaba su jornada a las 3:30 pm, así era un jueves típico para su negocio.
Aprendió el oficio de su padre, quien inició la venta de nieves en la misma esquina en la década de 1980. Según Chava ‘el relojero’, quien estuvo en la plaza al menos durante 40 años, fue en 1987 cuando el entonces presidente municipal, Pepe Lopez, cerró la plaza y recordó a un señor llamado Jesús, padre de Pillo, vendiendo nieves afuera de la iglesia antes de mudarse a la esquina de Allende. Pillo comenzó a vender en este lugar alrededor del 2007, después de años visitando escuelas para vender sus productos.
Hasta su retiro, utilizó el mismo carrito que su padre, incluso manteniendo el barril azul de madera donde preparaba las nieves, ya que creía que modificar el carrito cambiaba el sabor de la nieve, como le paso alguna vez al intentarlo.
Guadalupe Ascensio, nombre real de Pillo, es originario de Betania, municipio de Ayotlán, Jalisco, de donde fue traído por sus padres a los 5 años de edad a Los Reyes.
Aprendió a hacer nieves de su padre y también trabajó en una paletería en la Ciudad de México, experiencia que no le gusto y lo llevó de regreso a Los Reyes dónde ha vivido feliz y se casó para tener 2 hijos, ahora adultos, y una niña.
Pillo también tiene un hermano que actualmente sigue vendiendo nieves en la colonia Santa Rosa, por la calle Rubén Romero; se le puede ver a medio día, aunque no diario, y es un nevero que sigue siendo buscado por mucha gente.Pillo sigue siendo un personaje muy querido y sonriente para los reyenses y forma parte importante del recuerdo de la infancia de muchos reyenses.
Jes Valencia
Escribo desde los lugares que me han hecho mirar distinto: Morelia, la Costa del Pacifico y los caminos de Michoacán; Los Reyes de Salgado, pero también la Ciudad de México. También desde otros horizontes —Gales, Inglaterra, Francia y España— donde aprendí que la distancia puede ser otra forma de volver. Mis textos nacen del encuentro con lo cotidiano y de la cultura que respira en las calles.
De esta manera para mí la distancia en la vida se ha convertido en un regreso a la identidad.
Me han publicado en la revista Vice en México antes de desaparecer, también mis imágenes llegaron a la agencia Cuartoscuro y trabajé en el diario Cambio de Michoacán como corresponsal en la parte occidente del Estado cuando aún tenía versión impresa.
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