
La Majada.
Autor: Luis González Barajas.
Pintura en oleo del exprofesor del taller carpintería del Instituto Fray Juan de San Miguel.
Es la misma agua del rio Apupataro la que mas adelante en su cause toma el nombre del rio del chivo hasta brotar en Los Chorros del Varal para unirse despues al río Itzicuaro que también cruza por Los Reyes.
La Planta es uno de los lugares al aire libre predilectos para visitar por los reyenses, sobretodo por familias de las colonias populares del municipio que acostumbran ir de vez en cuando o en la Semana Santa a convivir, caminar, comer, beber y echarse un chapuzón.

Este es el canal que a lo largo de un kilómetro corre desde «La Majada» hasta «La Planta».
Es hacia el noroeste del valle en la carretera Los Reyes-Sicuicho antes de llegar a Imbaracuaro en dónde en un camino hacia la izquierda de la carretera se ubica «La Planta» en las cordilleras de la Meseta Purépecha.
Le llaman de esta manera porque gracias a la corriente del agua que hay ahí una vez ya entubada se genera una planta de electricidad de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Agua del río Apupataro.
Este cause de agua nace en el manantial de «La Majada» al que se puede llegar caminando a más o menos 1 kilómetros partiendo de la planta de electricidad y surte de agua potable al municipio de Los Reyes.
Esta zona se caracteriza por un hondo barranco del lado izquierdo de la vereda por dónde se puede caminar al manantial. Del lado derecho de esta vereda hacia «La Majada» hay un canal de agua que se construyó por dónde corre el agua que va hacía la planta.

Agua del rio Apupataro.
En el fondo de este barranco es por dónde corre el río Apupataro que se origina en escurrimientos del cerro. Este mismo cause del río Apupataro es el que después más abajo forma el «Río del Chivo» y al suroeste del valle brota en Los Chorros del Varal.
Las personas que desean ir hasta el manantial caminan por la orilla del precipicio y en unos 40 minutos pueden llegar hasta dónde nace el agua en el manantial de «La Majada». En el trayecto se puede ver del otro lado del barranco la pequeña iglesia de Imbaracuaro.

La gente que visita el lugar acostumbra reunirse bajo la sombra de los arboles al lado de donde corre el agua.
Es un lugar muy fresco, el sonido del agua en constante movimiento se convierte en una experiencia digna de apreciar en silencio, a la vez que se escucha como cantan algunas aves de la amplia variedad que hay en la zona. El lugar está lleno de vegetación.
A los niños y adolescentes les gusta meterse al canal que corre para enseñarse a nadar dejándose jalar por la corriente que no es tan fuerte.
Está practica es criticada porqué es el agua que llega a las llaves en las casas en el valle y hay personas que no purifican el agua confiadas en la pureza que había tenido hace muchos años.
Está área también se presenta cómo un lugar especial para practicar deportes de montaña, por ejemplo con bicicleta o simplemente para ir a trotar.


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